23.6.23

ENTRADA DE PRUEBA 4


Un cuervo se metió a mi casa y se posó encima de varios muebles, fuera de mi alcance. No paraba de graznar "¡nunca más!", sobre todo a la hora de la cena. Traté de espantarlo con escobas e incluso con un fuerte cucarachicida en aerosol (cualquier sustancia capaz de matar cucarachas puede intoxicar a cualquiera), pero el bicho no se iba. "¡Nunca más!", seguía graznando. Finalmente le pregunté: ¿"Nunca más" qué? El bicho me respondió: "Nunca más te dejaré comer chocolate." Contraté a un exterminador para que lo matara con un rifle, y luego fui a sacar de la alacena una de mis barras de chocolate. Cociné al cuervo en el horno y se lo di de comer a mi gato. ¡"Nunca más" mis narices, estúpido pajarraco!

G. E.

0 comments: